El Plan Municipal de Desarrollo 2008-2010 es una de las herramientas fundamentales
del XIX Ayuntamiento de Tijuana para abordar los problemas del Municipio desde una
perspectiva ordenada, racional y planificada. En este instrumento están plasmados los
grandes objetivos que nos proponemos realizar durante nuestro período constitucional,
las estrategias y las acciones que impulsaremos a partir de nuestros propios recursos,
pero también con aquellos que aportarán el Gobierno del Estado y la Federación, con
los que buscaremos trabajar de manera coordinada y bajo una estrecha vinculación.
Es preciso apuntar que este texto no es sólo un documento legal, sino un conjunto de
propuestas y planes que tienen como objetivo fundamental, propiciar las condiciones
para un desarrollo armónico y equilibrado que nos mantenga en la ruta del bien común.
El Plan no sólo refleja las propuestas y alternativas que expresamos en nuestra etapa
de campaña o aquellas sugeridas por los órganos planificadores, también incorpora las
demandas y propuestas de los diversos sectores sociales planteadas a través de los
organismos de la sociedad civil, los subcomités sectoriales, las comunidades, las
organizaciones empresariales y todas aquellas entidades que atendieron nuestro
llamado para participar en su elaboración. El Plan, así, es una expresión de nuestra
pluralidad, del análisis y participación de la sociedad en las tareas de la administración
pública municipal.
Este conjunto de demandas, objetivos y propuestas estratégicas lo hemos ordenado en
seis grandes ejes:
Seguridad y justicia integral, en éste se plasman las acciones y los métodos de
trabajo para proteger y salvaguardar la seguridad de los ciudadanos, así como para
generar un clima de tranquilidad y paz social, con apego a la ley y en el ámbito de las
facultades municipales.
Bienestar y derechos sociales, cuyo propósito es impulsar y aplicar un conjunto de
políticas para mejorar las condiciones de las comunidades, los grupos más pobres de
la sociedad y los sectores vulnerables, así como también políticas más amplias que
repercutan venturosamente en la calidad de vida de la población.
Formación para la vida, plantea objetivos y estrategias con los que nos proponemos
incidir en el mejoramiento de los ámbitos educativo, cultural, deportivo y, de actividades
recreativas y de esparcimiento en el Municipio.
Desarrollo urbano y regional, con el que buscamos intervenir para crear una nueva
estructura urbana, mejorar los servicios públicos, cubrir los rezagos y fortalecer el
equipamiento de la Ciudad, todo ello en una perspectiva metropolitana y de futuro de
Tijuana, bajo un modelo sustentable y de ciudad competitiva.
Desarrollo económico y generación de oportunidades, con el que se busca potenciar
las ventajas geográficas, conómicas y laborales del Municipio, creando mayores
beneficios y oportunidades para todos y, por último.
Modernización y reforma municipal, en el que se plantea profundizar en las reformas
administrativas, ampliar las facultades del Municipio frente al Estado y la Federación,
descentralizar recursos y funciones, así como generar nuevos mecanismos para
facilitar y promover la participación de los ciudadanos en los asuntos del Gobierno.
Este ordenamiento nos permite ubicar a Tijuana en toda su complejidad, en la
interrelación de los factores que la caracterizan, en sus debilidades y potencialidades,
en las urgencias y los problemas de largo plazo, así como en los límites y alcances del
Gobierno municipal. Su panorama constituye a la vez, esperanza y desafío, lo que nos
obliga a sumar esfuerzos y voluntades con todos los Sectores de la sociedad, con el
Gobierno del Estado y la Federación. Las políticas aisladas y sin consenso, son
incompatibles ya con la complejidad social, económica y cultural que ha alcanzado
Tijuana en las últimas décadas.
A partir de este reconocimiento, hemos incorporado a los Ejes estratégicos criterios
transversales en la formulación y aplicación del Plan, con el objeto de que las acciones
de Gobierno estén regidas por la pluralidad, la transparencia, la corresponsabilidad, la
equidad de género, la participación ciudadana y una perspectiva sustentable, que
actuarán como guías y parámetros esenciales en el desempeño cotidiano de los
funcionarios y dependencias municipales.
De esta forma, el Plan nos ofrece una guía sistemática y ordenada de lo que nos
proponemos hacer, de las rutas y acciones que seguiremos durante nuestro período de
Gobierno. Sin embargo, deberá ser enriquecido de manera constante por la población,
ajustando acciones y políticas de acuerdo a los cambios impuestos por la realidad y el
dinamismo impredecible de nuestra singular sociedad.
Estoy convencido que con este instrumento, sumado al apoyo de los otros Ordenes de
gobierno, con la participación y colaboración de la comunidad, de los Agentes
económicos y los Organismos de la sociedad civil, podemos todos juntos aspirar a
tener un mejor Municipio, más seguro, con mejores índices de calidad de vida e
igualdad social, una ciudad más confortable y limpia, con mayores niveles de
educación y desarrollo cultural, capaz de vencer los retos que ahora nos presenta.