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  XVIII y XIX Ayuntamiento
III Informe de Gobierno Municipal



Honorables Miembros del Cabildo:
Ciudadanos:

Como todos los mexicanos, los tijuanenses nos sentimos profundamente identificados y orgullosos de nuestra historia, así como del trabajo que estamos realizando para construir el México fuerte que habremos de heredar a las generaciones por venir.

En este Tercer Informe de Gobierno entregamos al H. Cabildo del XIX Ayuntamiento, y por su conducto a la sociedad toda, las acciones emprendidas y los resultados obtenidos por el Ejecutivo Municipal entre el 1 de noviembre de 2009 y el 31 de octubre de 2010, y en algunos rubros, con estimaciones al cierre de la presente administración.

En cumplimiento de lo dispuesto por la Constitución Política del Estado de Baja California, hago entrega de manera respetuosa y sobria, acorde con las exigencias de nuestra vida republicana, del Tercer Informe de Gobierno sobre el estado general que guarda la Administración Pública Municipal.

La época que nos tocó vivir nos exige a todos fortalecer nuestra voluntad, inteligencia, resolución y confianza en las instituciones democráticas.

No hay lugar para la intimidación ni la amenaza; las instituciones republicanas representan los principios y valores de quienes forjaron nuestra nación; significan los ideales de Morelos y Guerrero, de Zapata y Madero. A ellas nos debemos y a ellas defenderemos al amparo del Estado de Derecho.

La inmensa mayoría de los tijuanenses, independientemente de nuestras filiaciones políticas o religiosas, compartimos el empeño por hacer de esta ciudad un espacio digno para nuestras familias, para la seguridad de las personas y sus bienes, pensando siempre que el objetivo primordial es procurar el bien común como meta de todas nuestras acciones.

Desde que iniciamos esta administración, promovimos la idea de que debíamos construir los espacios de diálogo y cooperación, para enfrentar, entre sociedad y gobierno, los inevitables desafíos que habríamos de encontrar. No eludimos, ni podíamos ni queríamos, ninguno de los temas cruciales que afronta nuestro municipio.

En lo interior, asumimos la responsabilidad de que en la naturaleza misma de toda actividad social y política está el debate y que una condición indispensable de un gobierno debe ser el diálogo.

Uno de los temas cruciales de esta administración fue el reemplazar los viejos hábitos sobre la manera en que se tomaban las decisiones. Sabíamos que teníamos que canalizar la energía y los recursos de la administración sobre un esquema que volviera a darle a la ciudad la atención de sus prioridades.

Teníamos que invertir los siempre escasos recursos bajo un nuevo esquema, esto es, a la luz de un proyecto que antepusiera las prioridades, que colocara en primer plano las necesidades de la gente y potenciara las responsabilidades primarias de la acción de gobierno.

Como responsable del XIX Ayuntamiento asumí el compromiso con la ciudadanía de buscar dar respuesta a las principales carencias que tenía la ciudad: la rehabilitación de sus principales vialidades, la seguridad pública y la atención social de nuestras comunidades.

Por eso, me comprometí a guiar la acción del gobierno en los seis ejes fundamentales expresados en el Plan Municipal de Desarrollo, 2008-2010: primero, Seguridad y justicia integral; segundo, Bienestar y derechos sociales; tercero, Formación para la vida; cuarto, Desarrollo urbano y regional; quinto, Desarrollo económico y generación de oportunidades, y, por último, Modernización y reforma municipal.

El Plan Municipal de Desarrollo 2008-2010 planteó la consecución de mayores niveles de eficiencia en la utilización de los recursos disponibles, a fin de aumentar la capacidad de la Administración Pública Municipal para asegurar el debido cumplimiento de sus programas y proyectos estratégicos.

Planteamos una agenda de prioridades, con puntos específicos y estratégicos para colocar a Tijuana en la ruta del desarrollo. Esta puso énfasis en aquellos rubros de los seis ejes en los que era necesario acelerar el paso.

Los aspectos fundamentales significaban recuperar la capacidad de respuesta de la administración en el tema de la seguridad pública; de los servicios públicos –principalmente el tema de la basura-; de la recuperación de la solvencia financiera y, finalmente, la renovación integral las principales vialidades de la ciudad.

Estas fueron las prioridades estratégicas, y a ellas dedicamos todo nuestro empeño, sin descuidar, en ningún momento los otros quehaceres de un gobierno responsable y con sensibilidad social.

Todos los tijuanenses tienen derecho a una vida digna a condición de que no comprometamos el patrimonio de las generaciones futuras. Precisamente los avances en los ejes que conforman el Plan Municipal de Desarrollo, requirieron de acciones transversales en aspectos económicos, sociales, políticos y ambientales, en los cuales convocamos a los más diversos sectores de la sociedad.

Debo decirlo con la más amplia satisfacción, hoy los tijuanenses avanzamos unidos con paso firme y con hechos concretos en la construcción de una comunidad más fuerte, más segura, más humana y con una visión más clara de nuestro porvenir. No es ni ha sido la tarea de un gobierno o de un solo hombre; ha sido, más bien, el esfuerzo cotidiano de toda la sociedad.

Por ello, esta administración, con respeto irrestricto a la dignidad de las personas, ha enfrentado, no evadido, los problemas que la circunstancia nos puso por enfrente. La guía ética de todos nuestros esfuerzos fue la búsqueda permanente del bien común en un gobierno con rostro humano.

Jorge Ramos Hernández
Presidente Municipal de Tijuana

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